Diferenciemos página y sitio web. Otros conceptos como dominio o hosting.

En muchas ocasiones utilizamos el término página web, cuando en realidad queremos referirnos a un sitio web. Primero de todo, diferenciemos qué es un sitio web. Es aquel lugar localizado en la web en el que se pueden encontrar toda clase de documentos, con cierto orden y en base a una jerarquía establecida. Con documentos, nos referimos a las páginas web y todos sus contenidos.

Por lo tanto, la página web es la que contiene toda la información del sitio web. Se comunican opiniones e ideas que se quieren transmitir. Y las diferentes páginas forman la organización del sitio web. Tanto sitios web como páginas, la mayoría utilizan el formato HTML (el lenguaje de etiquetas que le dice al navegador cómo tiene que presentar el contenido).

Normalmente hay confusión entre estos dos términos. Queda claro entonces que la página web sirve para designar a una página concreta con una URL concreta. Y el sitio web está compuesto por múltiples páginas web con sus respectivas URL.

 

Sitios web estáticos y dinámicos

Existen dos tipos de sitios web: estáticos y dinámicos o interactivos. Cuando nos referimos a las web estáticas, hablamos de aquellas en las que se recomienda que se publique contenido que no necesite ser modificado ni actualizado a lo largo del tiempo. Es decir, que plasmen contenidos fijos. Son más complicadas de modificar y haría falta acudir al webmaster o la agencia que desarrolló y diseñó la web.

Cuando hablamos de web dinámicas, son aquellas en las que los contenidos se actualizan, según el usuario que visite periódicamente el sitio web. Normalmente cuentan con un panel administrativo (CMS o Content Management System) como WordPress, Drupal o Joomla!. Los administradores tienen actualizada la web al día (en imágenes, en textos, en estructura…). Las páginas que tienen animaciones no tienen por qué ser dinámicas, puede ser simplemente que se hayan diseñado con tecnología flash.

 

Más conceptos que debemos entender sobre el diseño web

En primer lugar, hablemos del dominio. Son los caracteres a los que está vinculada una página web, y su importancia se debe a que son únicos, por lo que habrá que asegurarse de tener registrado el dominio de nuestro negocio. La combinación de letras y números debe estar compuesta por un mínimo de 3 caracteres y un máximo de 63. Las extensiones, como sabemos, son diversas. Estas son algunas de las más habituales:

 

  1. a) .es: la extensión española.
  2. b) .eu: la extensión europea.
  3. c) .com: extensión para uso comercial.
  4. d) .org: asociaciones sin fines lucrativos.
  5. e) .net: para empresas de servicios de Internet.
  6. f) .info: la extensión para sitios web informativos.

 

En cuanto al hosting o servicio de alojamiento de páginas web, es un espacio en un servidor donde se pueden alojar ficheros que una empresa alquila a sus clientes. En este caso, nosotros, para alojar nuestras páginas web. Está permanentemente disponible y conectado a Internet, para que todo el mundo pueda ver el sitio web en cualquier momento. Una empresa de servicio de hosting puede ofrecer los siguientes servicios: registro y transferencia de dominios, servicio de correo electrónico, certificados de seguridad SSL, herramientas de SEO…

A la hora de seleccionar el mejor hosting hay que atender varios factores: espacio web, número de cuentas de correo, panel de control, bases de datos (cuántos sitios web se pueden tener alojados simultáneamente), soporte técnico, servicios adicionales y sobre todo, en nuestro caso y mirando hacia el cliente, la relación calidad-precio.

 

Ahora que ya estáis familiarizados con conceptos como sitio y página web, dominio, alojamiento o web dinámicas, si tienes alguna duda, consulta o necesitas algún servicio relacionado, ¡contacta con 2XI Media!

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